sábado, 30 de abril de 2016

Twittear a los políticos es como darle de comer caviar a los chanchos

Limpiando el disco duro y organizando carpetas en mi PC encuentro esta entrevista de ficción histórica que le hice a Bruno. La escribí en el año 2014, recordando su dolorosa desaparición física. Quería publicarla. Pero la nostalgia no me dejó en paz y guarde el archivo. Hoy lo abro luego de dos años y decidí publicarlo, a pesar de la nostalgia y la bronca. Con el debido respeto que usted se merece mi querido amigo que se cree gringo, ahi va esta humilde entrevista, eswperando sepa disculparme si no estoy a la altura de las circunstancias.
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La clásica mañana de invierno limeño filtraba parte de la neblina en el piso doce de un edificio en Lince con vista al Parque Ramón Castilla. Es el segundo año de Paralipómenos TV, idea que surgió de un programa radial que le hizo la guerra al fujimontesinismo en el año 2000 y que hoy goza de buena salud en tiempos de redes sociales y periodismo independiente. La bolsa de café Tinku se abre y expande su aroma en toda la oficina. Empieza el ritual de cada mañana en esa cafetera roja que acaba de comprarse para el equipo de producción. Todos adoran a esa máquina, se lee en los ojos de los jóvenes editores y reporteros, pues hace unos expresos de padre y señor mío. Más canoso y con una barba a lo náufrago de película, Bruno nos invita una taza de café humeante y mirando el horizonte de una ciudad que crece verticalmente y es el ejemplo económico del continente. Skyline cholo. Se rie cachosamente y mete un sorbo para empezar su clásica descarga.

Aquí estamos creciendo. Se habla de mayor inversión, tienes un discurso de cifras sobre producto interno, de cifras macroeconómicas, de inversiones. Pero los de abajo no ven crecer su bolsillo como los de arriba. Crecer no es construir un nuevo centro comercial en la avenida Salaverry ni tampoco que te abran un Starbucks en tu barrio. Crecer no es decir que en Argentina están mal y que en Venezuela no hay papel higiénico para limpiar las bestialidades que han hecho. No es consuelo nuestro que en EEUU despidan trabajadores y aquí se busque implementar la Ley Servir.

Tú nunca tuviste un programa de televisión, siempre buscaste esa oportunidad y te la fue negada. Lo único propio que hiciste con total autonomía fue Paralipómenos. ¿Sientes que fue mezquina la televisión peruana al no tener un programa propio?

A finales de los noventa estaba tan concentrado en desarrollar un periodismo de investigación que no me percataba y tampoco me afectaba que periodistas redactaran e hicieran informes digitados desde el SIN. Tampoco me atormentaba que las líneas editoriales que estaban compradas construyeran líderes mediáticos. Era parte de la basura que se producía en dicho contexto de manera industrial. La cloaca lo producía a gran escala. No me afectaba. Era la lógica de una dictadura. Cuando llegó el momento de la transición democrática y todo quedó al descubierto, pudimos conocer quien trabajaba por órdenes del SIN. Me dolió mucho que ellos sigan teniendo oportunidades, mientras que uno, seguía a un lado esperando le toquen la pelota en el área.

Sin embargo hoy no tienes un programa de televisión en señal abierta, estas en las redes sociales y eres una de las personas más vista en YouTube, eres el youtuber que ha competido con la Tigresa del Oriente hasta voltearle el partido en el número de visitas.

(Risas abruptas con tos, convulsiones y rostro que se torna colorado con tendencia a lo morado) Es verdad. Nunca me imaginé que Internet fuera a darme el lugar que algún día quise en la televisión de señal abierta. Esto es diferente, me hace recordar la radio hace 14 años cuándo había un contacto directo con la gente. No puedo quejarme, vivo de esto con dignidad. No soy un millonario pero puedo salir a la calle con la frente en alto y ponerme de tú a tú con los nuevos y viejos políticos o conversar con los chicos que limpian los carros en el parque y discuten con el señor que vende golosinas sobre que les ofrece este Perú en crecimiento. Eso te hace sentir especial, bien. Saber que te retwittean y hacen memes de los memes o que tus programas de la Plataforma Web son vistos y comentados por muchos, eso no tiene precio, realmente no tiene precio y a punto de cumplir cincuenta años creo que la función recién empieza.

Has hecho publicidad para la Reforma del Transporte (muy irónica y humorista por cierto) y trabajaste con “YNoVaSer”, muchos dicen que pareciera que le trabajas la imagen de la gestión municipal a la alcaldesa Susana Villarán. ¿No es eso meterse en política y dejar la independencia como periodista?

Es cómico, cuando un ciudadano sale a reclamar por algo tan necesario como la Reforma del Transporte Urbano y apoya con ideas para que esto cambie y la gente tome conciencia en esta ciudad. Saltan como un resorte a quienes les afecta esta reforma y te dicen que te volviste caviar, rojete, comunista y Pro Villlarán. Nadie mejor que yo para dar fe que se necesita tener una mirada más humana de la ciudad. Yo viaje toda mi adolescencia y juventud desde Zapallal a Lima, no tengo auto, me muevo por la ciudad como cualquiera en la basura de transporte urbano que tenemos y creo tener la autoridad moral para criticar a quienes están contra esta necesaria reforma.

Y la Reforma se inicia.

Y no va hacer fácil, estamos preparando una secuencia donde soy cobrador de combi, piloto y pasajero al mismo tiempo, lo vamos hacer con Koke Contreras, Carlos Alcántara y Ricky Tosso. Queremos educar a la gente a que cambie sus conductas con lo que se viene que no va a ser fácil. Va a ser muy duro. Hay muchos intereses de por medio.

Algunos dicen que tu campaña en Paralipómenos TV contra el revocador le salvó el pellejo a Villarán, que gracias a tu movilización y a los hackers peruanos se pudo evitar ir a una elección y perder tiempo valioso. Te sientes ganador.

Yo no le he ganado a nadie. Soy como la selección y los bravos muchachos. Lo que hice fue poner al descubierto a un revocador que hacía de esto un negocio y enfrentarlo directo como ciudadano. A la alcaldesa y su equipo le cayó también su chiquita, por poco la revocan, sin embargo mira como perdimos tiempo en todo esto y ahora como estamos entendiendo mejor a nuestra ciudad, a nuestra Lima.

¿Puedes decir que Internet te cambió la vida?

Cambió mi forma de trabajar. Yo era un hombre de libretita y anotaciones en papel. Hoy trabajamos las veinticuatro horas del día, tenemos un equipo de investigación que colabora en diversos medios escritos impresos y digitales independientes. Somos citados en el extranjero y nos encargan reportajes para la BBC, el Mundo, Página 12 y The Washington Post. Todo por las redes. Hemos invertido en nuestra plataforma con jóvenes talentos peruanos, muy jóvenes que son la semilla de un nuevo periodismo digital en el Perú y el continente. No solo me cambio la vida Internet, me dio una nueva chamba.

¿Eres un periodista digital entonces?

Totalmente ¿No ves que soy un holograma subido de peso?

Me refiero a que los medios digitales son quienes miden la temperatura política y en el país los medios digitales están decidiendo elecciones y movilizaciones sociales.


Vivimos la sociedad del conocimiento, esta interconexión es brutal. Hoy en la educación se habla de gamificación. Nadie iba en su sano juicio decir cuando salió el Atari que los videojuegos tendrían un rol decisivo para aprender. En esta lógica que seguirá cambiando disruptivamente hemos hecho de todo, desde twittear en el baguazo y dar un enfoque distinto de la noticia hasta documentar todos los hechos o competir con el Grupo El Comercio y Canal N desde la Parada y transmitir en streaming, haciendo posible que otros ciudadanos reporten en vivo lo que pasaba. Eso ni lo imaginé en ningún sueño. Si ayudamos a que este país se limpie de la corrupción y empecemos a votar con conciencia y criterio, creo que el esfuerzo no ha sido en vano.

¿Los políticos te leen en twitter?

Twittear a los políticos es como darle de comer caviar a los chanchos. De hecho no te leen y si te leen no te entienden. Me refiero a los viejos políticos que tienen un Community Manager trabajando para ellos. Muy pocos políticos leen, lo hacen sus asesores. Lo mismo para con un twitt.

Finalmente Bruno, hay varios proyecto para el 2014.

Si una telenovela política por la Web: La Gran Histeria del Perú. Es una historia de amor y odio entre dos familias: los Fujimoto y Montesdeoca. Ya te imagina hacia dónde vamos.

Estamos cocinando Paralipómenos 3.0 una web integrada con apps que harán mucho más divertido y personalizado ver un clásico del fútbol peruano, ir al cine o al teatro, comprar un libro o decidir en donde empujarte un cebichón o un pan con chicharrón.

Y finalmente estamos terminando el casting de un programa infantil que será la antítesis de lo que hacía Yola Polastri y Mirtha Patiño ¿Quién dijo que los niños y las niñas no tienen sentido del humor y una actitud crítica?

¡Con tal que no tenga a un narrador de noticias de programa infantil como congresista!

De esos vamos a producir en escala y a clonarlos… (Risas y convulsiones nuevamente).

La entrevista terminó. La gente sigue chambeando en una oficina muy bien iluminada con poster de portadas de diarios chicha de los 90 y calatas del Trome. Al bajar del edificio siento que hacer periodismo independiente en el Perú hoy puede parecer una movida hipster, medioambientalista y caviar que linda con el activismo en redes. Sin embargo, esto es periodismo y del bueno. Esperemos sus programas para hablar sobre evidencias.

NOTA: Si desean conocer más sobre el trabajo de Bruno de Olazábal pueden ingresar aquí

Bruno de Olazábal, Koke Contreras, Kike Piedra y Koky Vega. Los cuatro amigos del teatro. Escoba, bacín y trapo y que los cuenta son cuatro en Jesús María caminando en una tarde de sábado.