domingo, 5 de octubre de 2014

Se vienen las obras de Luchito

Las cifras a boca de urna son claras. Luis Castañeda Lossio es el virtual alcalde de Lima Metropolitana. A partir del 1ero de enero el flamante burgomaestre -como dicen huachafos conductores televisivos- tiene una tarea muy difícil para alguien que guardo silencio durante la campaña y que manifestó en alguna oportunidad que sí “el Corredor Azul tiene algunos problemas, tiene que revisarse todo el proyecto en sí, tiene que revisarse los contratos y ver en qué medida se puede mejorar”.

Sí, como lo lee, los contratos, que son una cadena de acciones que harán posible implementar en esta primera etapa esta tan ansiada reforma para la ciudad.

Lo preocupante es que sobre sus hombros pesa la tarea de implementar la reforma del transporte urbano, una propuesta de la no dijo nada y se limitó a un monorriel al puro estio de Magic Kingdom en Orlando que Enrique Cornejo en el dabate cara a cara aclaró no era viable.


Monorriel un pedacito de Orlando en Lima

La actual gestión que tiene menos de tres meses debe dejar en manos del alcalde los cimientos para implementar los los cinco corredores complementarios, uno está en prueba y otro –el de Javier Prado- a punto de empezar su inicio. A esto se debe sumar todo el diseño de los alimentadores, la articulación con el tren eléctrico y el Metropolitano, así como atender el transporte en las zonas más períféricas a través de las Rutas de Transporte en Zonas no Atendidas (Rezna) que reemplazaría a los mototaxis con combis y custer en un promedio de 5 a 10 Km, sin afectar las demás rutas. Tarea muy delicada, en la cuál tendrá que hilar muy, continuando con la reforma e implementar reajustes.

La semana que pasó ya se hizo la adjudicación de la Unidad de Recaudo, que no es otra cosa que el sistema de pago con tarjeta tal cual lo hacemos con el Metropolitano y esta semana ya se encuentra disponible el cronograma de chatarreo (no había el billete disponible), así que muchos propietarios de combis empezarán a convertir su combi asesina en unos miles de soles para contar con un billetito que los ayude afrontar el tránsito de empresas cascarón a empresas formales. Será muy difícil retornar al nefasto pasado de combis y custer que tiñó de sangre nuestras pistas y veredas.

Una ironía que esperamos no sea realidad

¿Es la reforma del transporte el mejor modelo para la ciudad? Mucho se ha venido discutiendo sobre le modelo, será necesario en ese espíritu de la reforma seguir ajustándola, pero retroceder, eso ya no es viable para la ciudad.

Susana Villarán postuló pensando en concluir estas reformas. Esa fue su promesa de campaña, sin embargo ha logrado el inicio de su implementación. En ese largo camino tuvo que dialogar y llegar a entendimientos con los transportistas (los mismos de la caricatura de Carlín), bombas de tiempo que le dejó la primera gestión de Castañeda, con un Metropolitano a medio implementar y sin brújula. Y en ese contexto, tener que afrontar una revocatoria, emitir una ordenanza, seguir con el diálogo hasta llegar a lo que hoy conocemos.

Lima tiene que recibir a las delegaciones de los Panamericanos en el 2019, de hecho será una ciudad diferente. Por ello, cuándo hoy escuché a la alcaldesa después de los resultados dirigirse al electorado, me hubiese gustado escucharla con firmeza y emplazando con más fuerza al electo alcalde a inaugurar cada mes una obra, obras que fueron tomando forma en proyectos de inversión, licitaciones y demás mecanismos administrativos y que ahora están en plena ejecución (Vía Parque Rímac, Parques Zonales, etc.). No creo que la gente haya entendido en su mensaje. Fue muy suave, muy educado. Comprendo como debe sentirse, pero un político debe ser mucho más directo y frontal en estas circunstancias. Lamentablemente, perdió una nueva oportunidad para hacer pedagogía con los ciudadanos. Le quedan algunas pocas oportunidades antes de conluir su mandato, tal vez no sea el foco de atención periodístico como esta tarde y se requiere ser claro de lo que significa la tarea de hacer estas reformas en la ciudad y no borrarlas de un plumazo.

Luchito Castañeda es tan buen gerente, es tán eficiente que nos tocará verlo ya no haciendo obras, sino que a mitad de su primer período (o tal vez antes) empezará a inaugurar intercambios viales, autopistas, muros de contención de Barrio Mío (al cual le cambiará de nombre probablemente), parques zonales, CREA y mucho más.

Luchito seguirá haciendo obra, muy sonriente, porque es chiclayano, buena gente porque no fuma y no toma.


Las rutas del SIT, una reforma que no se debe detener