martes, 31 de mayo de 2016

Su nombre es Fujimori

Reviso el Facebook. Intento postear el video de Verónica Mendoza llamando a votar por PPK. Anoche lo hice, pero por compartirlo para que pueda verse toda la pantalla y no un recuadro (tengo una obseción que se vea toda la pantalla) comparti una versión corta de Canal N. Busco la versión completa, reviso videos y más abajo aparece uno que dice "Su nombre es Fujimori". Pensé que era otro de esos videos caseros que elaboran los estudiantes de Ciencias de la Comunicación y nos recuerdan los años noventa, apelando a las imágenes y audios de Internet. Y no era así. Una productora lo presentaba y el audio de Antena 1 abria el documental reviviendo esa madrugada del 5 de abril, transmitiendo las incidencias de una radio que sobrevivía al golpe del Estado. Flashback. Déjà vu . Otra vez flashback. Y nuevamente el recuerdo de mi hermano Bruno de Olazábal me asalta, cómo un túnel del tiempo me trasladaba a esos años en dónde decir la verdad te costaba la vida.

Suena el chat de facebook. Lo ignoro. Veo que es una ex compañera de trabajo me invita a ver el video. Me comparte un enlace. Y me dice: "Se lo dedican a Bruno, me acordé de ti". Empezó a palpitarme el corazón. Aún no tengo mi pancarta para la marcha de #NoAKeiko y hago zapping con el video (¿eso es zapping?), reviso un tramo, otro y llego a los últimos tres minutos. La voz de Gustavo Gorritti narra lo que fue esa mañana. Yo recuerdo la cabina de Radio 1160, haciendo el último programa de Paralipómenos. Era el "Circo de Paralipómenos", ácido, irreverente, una mueca de la triste política expresada en un circo, en un circo de políticos, donde habían payasos, malabaristas, magos y acróbatas. El programa se grababa mientras veíamos en vivo las imágenes de Canal N. Gorriti sigue hablando. El dron muestra a los jóvenes en la Marcha del 5 de abril. Pienso en mi hijo de quince años que hoy sale conmigo, un hombre de cincuenta y dos años a la calle, cómo miles de jóvenes, hombre y mujeres. Se me hace un nudo en la garganta recordando a Bruno y su valentía frente a la noticia, al drama, a la injusticia, al dolor humano. Termina de hablar Gorritti. Pantalla en negro y créditos. Reconozco varios nombre y no veo la dedicatoria. Faltando segundos, al filo, aparece su nombre entre dos corchetes, donde el último, probablemente producto del apuro se tipeó al revés y no se pudo corregir luego de haber renderizado el video.

[En recuerdo de Bruno de Olazábal[

Hoy nos acompañas Bruno, hoy cuándo la prensa servil hace la pregunta blanda, de costadito y pasa piola. Y no hurga. No increpa. No cuestiona. No devela. No investiga. Hoy estás más vivo en este grupo de personas que hacen la excepción y nos enseñan a recordar en un documental de proyección obligatoria en el curso de Formación Ciudadana y Cívica de los colegios del Perú. Esto es memoria. Esto es la historia que nos ayuda a recordarla y aprender de ella ¿Maestra Vida gringo? ¿Te acuerdas? Siempre tienes que hacerme llorar y tirarme esa piedra sobre el pecho. No importa, igualito lloro. Con gusto.

(...) Maestra vida camará, te da te quita, te quita y te da... (suenan trombones y empezamos a bailar, tocando las maracas y la lata de galletas con ese pasito de gringo zapallalino).



domingo, 1 de mayo de 2016

1ero de mayo: recordando a los mártires de Chicago

Retorno del mercado esta mañana de domingo soledado y una vecino me saluda deseándome un feliz día del trabajo. Fue un abrazo sincero, con afecto y una añoranda viejas luchas sindicales. "Ya nadie conmemora esta fecha". Me dijo nostálgico. Y es que hemos pasado a convertir estos momentos de reflexión y movilización en simples saludos afectivos.

No esta mal, vale el saludo y la mención. Más todavía si es un saludo sindicalista. Pero debemos pensar cuánto hemos avanzado en derechos laborales en nuestro país y cómo atender la demandas de tantos trabajadores agrupados en diferentes regímenes laborales.

Necesitamos hoy más que nunca una Ley General del Trabajo. Es urgente que se respeten los derechos y conquistas laborales que hemos perdido en los últimos años. Solo así podremos disfrutar de un auténtico día del trabajador con dignidad.

Un abrazo a todos los peruanos y peruanas trabajadores que con su esfuerzo hacen crecer a este país que tanto amamos.

¡Vival el 1ero de mayo!

sábado, 30 de abril de 2016

Twittear a los políticos es como darle de comer caviar a los chanchos

Limpiando el disco duro y organizando carpetas en mi PC encuentro esta entrevista de ficción histórica que le hice a Bruno. La escribí en el año 2014, recordando su dolorosa desaparición física. Quería publicarla. Pero la nostalgia no me dejó en paz y guarde el archivo. Hoy lo abro luego de dos años y decidí publicarlo, a pesar de la nostalgia y la bronca. Con el debido respeto que usted se merece mi querido amigo que se cree gringo, ahi va esta humilde entrevista, eswperando sepa disculparme si no estoy a la altura de las circunstancias.
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La clásica mañana de invierno limeño filtraba parte de la neblina en el piso doce de un edificio en Lince con vista al Parque Ramón Castilla. Es el segundo año de Paralipómenos TV, idea que surgió de un programa radial que le hizo la guerra al fujimontesinismo en el año 2000 y que hoy goza de buena salud en tiempos de redes sociales y periodismo independiente. La bolsa de café Tinku se abre y expande su aroma en toda la oficina. Empieza el ritual de cada mañana en esa cafetera roja que acaba de comprarse para el equipo de producción. Todos adoran a esa máquina, se lee en los ojos de los jóvenes editores y reporteros, pues hace unos expresos de padre y señor mío. Más canoso y con una barba a lo náufrago de película, Bruno nos invita una taza de café humeante y mirando el horizonte de una ciudad que crece verticalmente y es el ejemplo económico del continente. Skyline cholo. Se rie cachosamente y mete un sorbo para empezar su clásica descarga.

Aquí estamos creciendo. Se habla de mayor inversión, tienes un discurso de cifras sobre producto interno, de cifras macroeconómicas, de inversiones. Pero los de abajo no ven crecer su bolsillo como los de arriba. Crecer no es construir un nuevo centro comercial en la avenida Salaverry ni tampoco que te abran un Starbucks en tu barrio. Crecer no es decir que en Argentina están mal y que en Venezuela no hay papel higiénico para limpiar las bestialidades que han hecho. No es consuelo nuestro que en EEUU despidan trabajadores y aquí se busque implementar la Ley Servir.

Tú nunca tuviste un programa de televisión, siempre buscaste esa oportunidad y te la fue negada. Lo único propio que hiciste con total autonomía fue Paralipómenos. ¿Sientes que fue mezquina la televisión peruana al no tener un programa propio?

A finales de los noventa estaba tan concentrado en desarrollar un periodismo de investigación que no me percataba y tampoco me afectaba que periodistas redactaran e hicieran informes digitados desde el SIN. Tampoco me atormentaba que las líneas editoriales que estaban compradas construyeran líderes mediáticos. Era parte de la basura que se producía en dicho contexto de manera industrial. La cloaca lo producía a gran escala. No me afectaba. Era la lógica de una dictadura. Cuando llegó el momento de la transición democrática y todo quedó al descubierto, pudimos conocer quien trabajaba por órdenes del SIN. Me dolió mucho que ellos sigan teniendo oportunidades, mientras que uno, seguía a un lado esperando le toquen la pelota en el área.

Sin embargo hoy no tienes un programa de televisión en señal abierta, estas en las redes sociales y eres una de las personas más vista en YouTube, eres el youtuber que ha competido con la Tigresa del Oriente hasta voltearle el partido en el número de visitas.

(Risas abruptas con tos, convulsiones y rostro que se torna colorado con tendencia a lo morado) Es verdad. Nunca me imaginé que Internet fuera a darme el lugar que algún día quise en la televisión de señal abierta. Esto es diferente, me hace recordar la radio hace 14 años cuándo había un contacto directo con la gente. No puedo quejarme, vivo de esto con dignidad. No soy un millonario pero puedo salir a la calle con la frente en alto y ponerme de tú a tú con los nuevos y viejos políticos o conversar con los chicos que limpian los carros en el parque y discuten con el señor que vende golosinas sobre que les ofrece este Perú en crecimiento. Eso te hace sentir especial, bien. Saber que te retwittean y hacen memes de los memes o que tus programas de la Plataforma Web son vistos y comentados por muchos, eso no tiene precio, realmente no tiene precio y a punto de cumplir cincuenta años creo que la función recién empieza.

Has hecho publicidad para la Reforma del Transporte (muy irónica y humorista por cierto) y trabajaste con “YNoVaSer”, muchos dicen que pareciera que le trabajas la imagen de la gestión municipal a la alcaldesa Susana Villarán. ¿No es eso meterse en política y dejar la independencia como periodista?

Es cómico, cuando un ciudadano sale a reclamar por algo tan necesario como la Reforma del Transporte Urbano y apoya con ideas para que esto cambie y la gente tome conciencia en esta ciudad. Saltan como un resorte a quienes les afecta esta reforma y te dicen que te volviste caviar, rojete, comunista y Pro Villlarán. Nadie mejor que yo para dar fe que se necesita tener una mirada más humana de la ciudad. Yo viaje toda mi adolescencia y juventud desde Zapallal a Lima, no tengo auto, me muevo por la ciudad como cualquiera en la basura de transporte urbano que tenemos y creo tener la autoridad moral para criticar a quienes están contra esta necesaria reforma.

Y la Reforma se inicia.

Y no va hacer fácil, estamos preparando una secuencia donde soy cobrador de combi, piloto y pasajero al mismo tiempo, lo vamos hacer con Koke Contreras, Carlos Alcántara y Ricky Tosso. Queremos educar a la gente a que cambie sus conductas con lo que se viene que no va a ser fácil. Va a ser muy duro. Hay muchos intereses de por medio.

Algunos dicen que tu campaña en Paralipómenos TV contra el revocador le salvó el pellejo a Villarán, que gracias a tu movilización y a los hackers peruanos se pudo evitar ir a una elección y perder tiempo valioso. Te sientes ganador.

Yo no le he ganado a nadie. Soy como la selección y los bravos muchachos. Lo que hice fue poner al descubierto a un revocador que hacía de esto un negocio y enfrentarlo directo como ciudadano. A la alcaldesa y su equipo le cayó también su chiquita, por poco la revocan, sin embargo mira como perdimos tiempo en todo esto y ahora como estamos entendiendo mejor a nuestra ciudad, a nuestra Lima.

¿Puedes decir que Internet te cambió la vida?

Cambió mi forma de trabajar. Yo era un hombre de libretita y anotaciones en papel. Hoy trabajamos las veinticuatro horas del día, tenemos un equipo de investigación que colabora en diversos medios escritos impresos y digitales independientes. Somos citados en el extranjero y nos encargan reportajes para la BBC, el Mundo, Página 12 y The Washington Post. Todo por las redes. Hemos invertido en nuestra plataforma con jóvenes talentos peruanos, muy jóvenes que son la semilla de un nuevo periodismo digital en el Perú y el continente. No solo me cambio la vida Internet, me dio una nueva chamba.

¿Eres un periodista digital entonces?

Totalmente ¿No ves que soy un holograma subido de peso?

Me refiero a que los medios digitales son quienes miden la temperatura política y en el país los medios digitales están decidiendo elecciones y movilizaciones sociales.


Vivimos la sociedad del conocimiento, esta interconexión es brutal. Hoy en la educación se habla de gamificación. Nadie iba en su sano juicio decir cuando salió el Atari que los videojuegos tendrían un rol decisivo para aprender. En esta lógica que seguirá cambiando disruptivamente hemos hecho de todo, desde twittear en el baguazo y dar un enfoque distinto de la noticia hasta documentar todos los hechos o competir con el Grupo El Comercio y Canal N desde la Parada y transmitir en streaming, haciendo posible que otros ciudadanos reporten en vivo lo que pasaba. Eso ni lo imaginé en ningún sueño. Si ayudamos a que este país se limpie de la corrupción y empecemos a votar con conciencia y criterio, creo que el esfuerzo no ha sido en vano.

¿Los políticos te leen en twitter?

Twittear a los políticos es como darle de comer caviar a los chanchos. De hecho no te leen y si te leen no te entienden. Me refiero a los viejos políticos que tienen un Community Manager trabajando para ellos. Muy pocos políticos leen, lo hacen sus asesores. Lo mismo para con un twitt.

Finalmente Bruno, hay varios proyecto para el 2014.

Si una telenovela política por la Web: La Gran Histeria del Perú. Es una historia de amor y odio entre dos familias: los Fujimoto y Montesdeoca. Ya te imagina hacia dónde vamos.

Estamos cocinando Paralipómenos 3.0 una web integrada con apps que harán mucho más divertido y personalizado ver un clásico del fútbol peruano, ir al cine o al teatro, comprar un libro o decidir en donde empujarte un cebichón o un pan con chicharrón.

Y finalmente estamos terminando el casting de un programa infantil que será la antítesis de lo que hacía Yola Polastri y Mirtha Patiño ¿Quién dijo que los niños y las niñas no tienen sentido del humor y una actitud crítica?

¡Con tal que no tenga a un narrador de noticias de programa infantil como congresista!

De esos vamos a producir en escala y a clonarlos… (Risas y convulsiones nuevamente).

La entrevista terminó. La gente sigue chambeando en una oficina muy bien iluminada con poster de portadas de diarios chicha de los 90 y calatas del Trome. Al bajar del edificio siento que hacer periodismo independiente en el Perú hoy puede parecer una movida hipster, medioambientalista y caviar que linda con el activismo en redes. Sin embargo, esto es periodismo y del bueno. Esperemos sus programas para hablar sobre evidencias.

NOTA: Si desean conocer más sobre el trabajo de Bruno de Olazábal pueden ingresar aquí

Bruno de Olazábal, Koke Contreras, Kike Piedra y Koky Vega. Los cuatro amigos del teatro. Escoba, bacín y trapo y que los cuenta son cuatro en Jesús María caminando en una tarde de sábado.

viernes, 22 de abril de 2016

"No sería mejor, que estén en un parque bonito, verde que se puede poner aquí donde está esa huaca"


La frase desencadenó una serie de respuestas y críticas frente a las desafortunadas declaraciones del candidato de Peruanos por el Kambio: Pedro Pablo Kuczynski. Su comando de campaña reaccionó rápidamente y aclaró que la frase fue malinterpretada y que ellos, en su Plan de Cultura, proponen alternativas viables para la recuperación del patrimonio arqueológico.

Si leemos las aclaraciones y revisamos el Plan de Cultura encontraremos interesantes porpuestas que no son muy difundidas ni discutidas considerando que estamos en pleno proceso electoral. Daría la impresión que una vez más, el tema de las políticas culturales es un tema de menor importancia.

Sin embargo, entre el dicho y el hecho hay mucho trecho. Y la expresión de PPK es la típica opinión que tiene un peruano promedio (desde grandes gerentes y empresarios hasta la señora que va camino  a comprar al mercado). La huaca, ese montículo de tierra y adobes debe convertirse -para muchos- en un "parque bonito". Es que lamentablemente huaca es sinónimo de depósito de basura, refugio de fumones y guaridad de delincuentes. Si hacemos un balance de cuantos sitios arqueológicos de los más de seiscientos que tiene la ciudad están puestos en valor, el porcentaje de recuperados para la ciudad es mínimo en relación al total de huacas.

¿Tenemos conciencia real que ese "montículo de tierra y adobes" es un patrimonio arqueológico? ¿Y qué es un patrimonio arqueológico? Sencillo, patrimonio es tu herencia hoy. Lo que viene desde el pasado y está en tus manos. Depende de ti conservarlo y darle valor.

Si tienes la fotos del matrimonio de tu abuela y las de tu bisabuelo en pañales caminando o las tuyas de niño con tus primos en la playa con toda la familia ¿Para qué tenerlas en casa? ¿Para qué conservar viejas fotos?  ¿No deberíamos botarlas? ¿Qué hacemos guardando "vejeces", como dirían nuestros mayores? ¿Harías eso con las fotos antiguas de tu familia? ¿Tirarías al tacho por polvorientas y hongueadas? ¿No tratarías de salvarlas y recuperar esos momentos registrados en una foto?

Lo mismo sucede con nuestra huacas, construidas por esos antiguos vecinos, que ocuparon este valle mucho antes que nosotros. La idea no es botarlas y cambiarlas por parques, sino, organizarnos para trabajar en su conocimiento (nadie ama lo que no conoce), conservación (si no las cuidamos desparecen como las abandonadas fotos de la abuela), recuperación (son espacios públicos y deben tener una adecuadafunción) y difusión (si no compartimos lo que tenemos, no seremos capaces de crear una conciencia entre nuestros pares y vecinos).

Necesitamos pensar la huaca, cómo espacio de encuentro y memoria. Como continium cultural que forma parte de nuestra historia hoy. Eso nos lleva a comprender la destrucción que ha tenido en los últimos tiempos, la indiferencia de nosotros como vecinos y de nuestras autoridades y también el trabajo y esfuerzo de muchos por conservarlas.

Trabajos iniciales de limpieza en la
Huaca Monterrey (Valle Amauta, Ate)

Necesitamos pensar la huaca como espacio emblemático del barrio, del distrito. Que represente una historia que heredamos y nos enorgullece a todos y encierra aún bajo tierra muchos tesoros expresados en tejidos, cerámicas, imágenes, tecnologías y manifestaciones de los antiguos peruanos.

Pasadizos subterráneos conectan espacios]
restringidos con espacios públicos (Huaca Monterrey)
Necesitamos pensar la huaca como una red articulada de monumentos en Lima, integrada por caminos prehispánicos que las unió por vías que hoy solo quedan su trazo y algunos vestigios en pie, que  supo aprovechar este valle y hacerlo productivo mediante una red de canales hidraúlicos que hasta el día de hoy funcionan y riegan el 80% de los "parques bonitos" de la ciudad.

Esperemos una diálogo serio, técnico y de propuestas viables por parte de los candidatos en estos días y no una feria de ofertas populistas que tanto daño hacen en la formación ciudadano de los electores.

La seguimos...

Koke Contreras
Coordinador Local

Salvemos las Huacas


Conoce más sobre la Huaca Monterrey que podría ser un "parque bonito":

Los tesoros de la Huaca Monterrey

martes, 23 de diciembre de 2014

Torero

Felipe Bakus Aste quería ser torero. Esa era su pasión, su permanente sueño y deseo adolescente. Siempre me imaginé a Felipe metido dentro de un traje de luces, con el culito apretado, las piernas endebles ajustadas a esa malla que dejaban traslucir sus huesos y articulaciones y el pecho erguido, muy erguido a pesar que luciera físicamente como un mamarracho.

Felipe en el imaginario de la Promo era ese ser humano que podía caer y convulsionar en el piso y luego de unos minutos levantarse y caminar entre las multitudes. Un auténtico Lázaro contemporáneo. Felipe más que un torero era un actor de carácter en ciernes.

Sincronizaba sus estrepitosas caídas en el aula de manera alucinante, creando un clima de pánico y ansiedad, movilizando a paramédicos y cuánto sistema de auxilio rápido pudiera estar a mano. Ya no sabíamos si era histrionismo o realmente Felipe se sentía mal, se descompensaba y caía. La ficción y la realidad se daban la mano y uno daba lo mismo que lo otro.

El examen de geometría con el Padre Masías era inminente. Nadie tenía la más mínima idea de cómo resolver esos problemas a excepción de Terreros o Julca, estudiantes preocupados que debieron prepararse con ahínco la noche anterior para rendir el examen de esa mañana. Los demás esperábamos una señal, un mensaje divino que cambie el rumbo de las cosas “Dios proveerá” –se decía- y esa fe era capaz de cambiar el curso de la historia.

Pero había otra salida distinta a la sustentada por la fe que mueve montaña. Una carta bajo la manga: quemar tiempo. Es decir, generar un hecho que hiciera que el tiempo pase y ya no quede lo suficiente para un examen. Un temblor es impredecible, una misa era imposible, no era primer viernes del mes ni veinticuatro de mayo, la llegada de un personaje ilustre que nos obligue salir al patio o un hecho sobrenatural propio en un colegio de curas tampoco se asomaba. Mientras estos pensamientos cruzaban mi mente y la de muchos, nuestra mirada se encuentra con la mirada del torero. Él sonrió, como signo de buena señal, llevó su mano a la boca diciendo silencio y solo había que esperar. Amén.

En condiciones normales los desmayos naturales producto de su delicado estado de salud se iniciaban con tomarse las comisuras, frotarse el tabique, sacarse los lentes y luego caer lenta y pesadamente donde sea. Asfalto, grass, un patio, la calle, un cine. Una vez en el suelo podía producirse una o dos convulsiones. Luego un momento de latencia y finalmente él abría los ojos. Se incorporaba, cogía sus lentes, se volvía a tomar las comisuras e iba al baño. Este ritual duraba -en la peores circunstancias- un promedio de quince a veinte minutos y si a esto se le agregaba el histrionismo del torero podría prolongarse el acto a media hora.

Lo volvimos a mirar. La jugada era en pared. Ya estaba conversada. Jugada de laboratorio. El torero se reía para adentro y esbozaba una ligera comisura que marcaba su cachaciento rostro, se secaba los labios, respiraba y resoplaba. El cura y su voluminosa figura de más de noventa kilos ingresaba al aula, atarantando a la gente, ofuscado y autoritario como él solo e invitaba a todos a guardar sus libros y apuntes, a sentarse correctamente y a prepararse para el examen.

El torero me miraba, nos miraba a todos. Estaba preparando la jugada. Era una suerte de tiro libre cerebral faltando dos minutos para que acabe el partido y allí definías todo. Tírate ya conchetumadre, tírate rápido le decíamos entre dientes. Él media el tiempo, jugaba con la pausa de los genios del balón y empezó con el ritual.

Se tomó de las comisuras, frotó el tabique, se sacó lente y cayó pesadamente entre las carpetas. El sonido fue brutal, la caída impresionante y la participación de quienes auxiliaban al desmayado eran las mismas de un paramédico en pleno rescate del once de setiembre.

En el aire se respiraba tensión y angustia. El tiempo empezaba a jugar a favor de nosotros. Se hizo el espacio requerido, los curiosos miraban y se arremolinaban y eso jugaba a nuestro favor buscando poner orden. No sabíamos si era una interpretación más de este torero o sí realmente su cuerpo volvía a jugarle una mala pasaba. Parecía real. Era real. En eso Zapata con su más de metro ochenta de estatura y Chicoma lo cargan en peso y lo levantan para sacarlo fuera del aula.

Ya habían pasado nueve minutos de pánico y angustia. La adiposa figura del Padre Masías abandona el aula, una muy buena señal. Se cierra la puerta y todos nos quedamos mirando en silencio. Veíamos literalmente el tiempo pasar y él nos miraba a nosotros. Pensando en el torero enfermo algunos y los más informados celebrando la soberbia actuación.

Cortó rabo y orejas. A los quince minutos ingresó al aula. Más pálido de lo normal. Tres minutos después llegó el Padre Masías. Muy compungido, preocupado al extremo por ver ese frágil cuerpo volar por los aires cargado por Zapata y Chicoma cuál Cristo yaciente.

Desorden en el aula, sorpresas de verlo entrar y murmullos que poco a poco van disminuyendo. El tiempo se detiene. Nos vuelve a mirar. Hacemos silencio. Cabeza gacha de Felipe. Y una voz esperanzadora se escucha en un típico día gris de invierno limeño: “Mañana les tomo el examen”. Amén.



domingo, 5 de octubre de 2014

Se vienen las obras de Luchito

Las cifras a boca de urna son claras. Luis Castañeda Lossio es el virtual alcalde de Lima Metropolitana. A partir del 1ero de enero el flamante burgomaestre -como dicen huachafos conductores televisivos- tiene una tarea muy difícil para alguien que guardo silencio durante la campaña y que manifestó en alguna oportunidad que sí “el Corredor Azul tiene algunos problemas, tiene que revisarse todo el proyecto en sí, tiene que revisarse los contratos y ver en qué medida se puede mejorar”.

Sí, como lo lee, los contratos, que son una cadena de acciones que harán posible implementar en esta primera etapa esta tan ansiada reforma para la ciudad.

Lo preocupante es que sobre sus hombros pesa la tarea de implementar la reforma del transporte urbano, una propuesta de la no dijo nada y se limitó a un monorriel al puro estio de Magic Kingdom en Orlando que Enrique Cornejo en el dabate cara a cara aclaró no era viable.


Monorriel un pedacito de Orlando en Lima

La actual gestión que tiene menos de tres meses debe dejar en manos del alcalde los cimientos para implementar los los cinco corredores complementarios, uno está en prueba y otro –el de Javier Prado- a punto de empezar su inicio. A esto se debe sumar todo el diseño de los alimentadores, la articulación con el tren eléctrico y el Metropolitano, así como atender el transporte en las zonas más períféricas a través de las Rutas de Transporte en Zonas no Atendidas (Rezna) que reemplazaría a los mototaxis con combis y custer en un promedio de 5 a 10 Km, sin afectar las demás rutas. Tarea muy delicada, en la cuál tendrá que hilar muy, continuando con la reforma e implementar reajustes.

La semana que pasó ya se hizo la adjudicación de la Unidad de Recaudo, que no es otra cosa que el sistema de pago con tarjeta tal cual lo hacemos con el Metropolitano y esta semana ya se encuentra disponible el cronograma de chatarreo (no había el billete disponible), así que muchos propietarios de combis empezarán a convertir su combi asesina en unos miles de soles para contar con un billetito que los ayude afrontar el tránsito de empresas cascarón a empresas formales. Será muy difícil retornar al nefasto pasado de combis y custer que tiñó de sangre nuestras pistas y veredas.

Una ironía que esperamos no sea realidad

¿Es la reforma del transporte el mejor modelo para la ciudad? Mucho se ha venido discutiendo sobre le modelo, será necesario en ese espíritu de la reforma seguir ajustándola, pero retroceder, eso ya no es viable para la ciudad.

Susana Villarán postuló pensando en concluir estas reformas. Esa fue su promesa de campaña, sin embargo ha logrado el inicio de su implementación. En ese largo camino tuvo que dialogar y llegar a entendimientos con los transportistas (los mismos de la caricatura de Carlín), bombas de tiempo que le dejó la primera gestión de Castañeda, con un Metropolitano a medio implementar y sin brújula. Y en ese contexto, tener que afrontar una revocatoria, emitir una ordenanza, seguir con el diálogo hasta llegar a lo que hoy conocemos.

Lima tiene que recibir a las delegaciones de los Panamericanos en el 2019, de hecho será una ciudad diferente. Por ello, cuándo hoy escuché a la alcaldesa después de los resultados dirigirse al electorado, me hubiese gustado escucharla con firmeza y emplazando con más fuerza al electo alcalde a inaugurar cada mes una obra, obras que fueron tomando forma en proyectos de inversión, licitaciones y demás mecanismos administrativos y que ahora están en plena ejecución (Vía Parque Rímac, Parques Zonales, etc.). No creo que la gente haya entendido en su mensaje. Fue muy suave, muy educado. Comprendo como debe sentirse, pero un político debe ser mucho más directo y frontal en estas circunstancias. Lamentablemente, perdió una nueva oportunidad para hacer pedagogía con los ciudadanos. Le quedan algunas pocas oportunidades antes de conluir su mandato, tal vez no sea el foco de atención periodístico como esta tarde y se requiere ser claro de lo que significa la tarea de hacer estas reformas en la ciudad y no borrarlas de un plumazo.

Luchito Castañeda es tan buen gerente, es tán eficiente que nos tocará verlo ya no haciendo obras, sino que a mitad de su primer período (o tal vez antes) empezará a inaugurar intercambios viales, autopistas, muros de contención de Barrio Mío (al cual le cambiará de nombre probablemente), parques zonales, CREA y mucho más.

Luchito seguirá haciendo obra, muy sonriente, porque es chiclayano, buena gente porque no fuma y no toma.


Las rutas del SIT, una reforma que no se debe detener

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Otto el Grande

Al ingresar al aula empezaba a sonar la barra del Vamos Boys. Entre sonidos guturales que simulaban una corneta de aire del Telmo Carbajo, voces barriales repetían  a coro el "Vamos Boys, vamos Boys" que hasta el más radical de los hinchas cremas nuestro "Toribio" Roberto "Tito" Chicoma se sumaba a este cántico haciendo comparsa y golpeando su lápiz Mongol rítmicamente sobre su vetusta carpeta de madera.

Una sonrisa iluminaba el aula. Cómplice, socarrona, chalaca. Otto ingresaba al aula. Como en el Telmo Carbajo o el viejo Estadio Nacional. Levantaba la mano cual número diez en el centro del gramado y nosotros, como disciplinada barra reíamos con suavidad para que nuestro chongo no traspase las paredes y llegue hasta dirección de los curas del colegio. Otto volvía a sonreir, siempre cómplice. El gringo de Olazábal le decía "Vamos Boys!" con voz aguardientosa de tío chelero del Rovira y "Toribio" Chicoma dejaba de golpear el lápiz, musitaba un suave pero a la vez discreta mentada de madre -muy fina por cierto- y la gente del callejón, al fondo del aula, esperaba un nuevo gesto de este grande, un ídolo que entraba a la cancha del curso de Química.

El ritual de esa cómplice aula se respiraba en la atmósfera y era el preciso momento de iniciar el segundo acto. En ese instante, el suscrito seguía conversando distraído o se encontraba fuera de su carpeta, cosa natural en él, pues no podía permanecer sentado por más de quince minutos. Hiperactividad hubieran diagnósticado hoy. Podía ser yo la víctima u otro que se encuentre deambulando, pero ese era el delicioso costo del segundo acto.

Otto, te señalaba y con gesto adusto, mostrando su lado más serio mencionaba tu apellido con voz firme y autoritaria (cosa que no le salía bien, pero era parte del segundo acto). Caminaba a paso ligero y tomaba el parte diario amenazante. Cabe mencionarles que el parte diario eran un conjunto de hojas mimeografiadas, donde se consignaba las faltas y conductas inadecuadas del estudiante a lo largo del días en unos casilleros del horario escolar. Al anotarse tu nombre te quedabas castigado a la salida y tenías que hacer tus tareas bajo la atenta mirada de "Galleta", un exalumno que estudiaba ingeniería y que se cachueleba cuidando a esta cáfila de desadaptados.

Pero eso no era lo más grave. Quedarse "castigado" dos horas después de la salida era extender los niveles de socialización y promover nuevas actividades entre los castigados. Se vivía bien en el castigo, pues avanzamos algunas tareas que nunca haríamos en casa y en otros casos recuperábamos energías durmiendo o conversando sobre temas pendientes con los patas. Lo grave de todo esto era que la anotación en esa ficha de papel bulky era transcrita a la Ficha Blanca. No habían seleccionado peor color para hacer contraste con el rojo de la anotación. La Ficha Blanca. Así la llamaban y allí quedaba escrito tu historial delictivo para luego computarse en la conducta del bimestre: "Indisciplina en clase", "Se le encontró fuera de su sitio", "Conversa permanentemente", "Faltó el respeto al profesor". La lista de términos y anotaciones que uno fue testigo a lo largo de la secundaria es extensa, como comprenderán la llegada de una Ficha Blanca con estas manchas rojas y la obligatoria entrega de la misma a nuestros padres o apoderados, generarían tal reacción en casa que te meterían unos cinco correazos o te dejarían castigado sin ver televisión o ir al cine. Comprenderán amables lectores que muy pocos estudiantes la entregaban y esto fue desarrollando soprendentes habilidades caligráficas inusuales entre los estudiantes, perfeccionándose este viejo arte medieval e imitando la firma de nuestro señor padre. Ahora puede explicarse la proliferación de fábricas de firmas durante los noventas en la política peruana.

Por eso que luego del segundo acto, obvio venía el tercero. Era el momento de la súplica, el ruego, el implorar perdón y la mirada compasiva y de duda de Otto, quien se conmovía ante semejante acto de arrepentimiento de ese cómplice guión. Cuándo ya parecía que habíamos convencido al profesor, que no seríamos presa de la Ficha Blanca y la punta de su lapicero estaba a milímetros de la hoja de papel bulky dudando si anotar o no anotar. Cuando ya creíamos que nos habíamos librado del castigo y todo volvería a la normalidad. La misma barra de anormales que le dio la bienvenida a Otto ahora gritaba "¡Aplícale! ¡Aplícale!" de forma feroz y compulsiva. Otto miraba ahora a la masa, a esa multitud que gritaba ¡liberen Barrabas a suelten a Jesús! y empezaba a transformarse. Los ojos de Otto se centraban en la punta de su lapicero, ella tocaba levemente la superficie del papel dejando un punto de tinta. Levantaba la vista, dispuesto a escribir al costo que fuera. Volvía a mirar al público clamando ajusticiamiento. El público pedía sangre, quería castigo y Otto como que no queria ser el verdugo esa mañana te miraba y parecía que el perdón sería la justa sentencia, que todo no pasaría de una palomillada, un simple sustito. Y de pronto, cuando todos pensamos que no iba a escribir, de manera firme empezaba a escribir y listo. Estabas anotado. Castigado y Ficha Blanca.

La hinchada celebraba. Se retorcia de risa frente a la anotación que había sufrido la víctima. El anotado lamentaba su destino. Todo está consumado. Había terminado el tercer acto y las clases de Química empezaban. Otto el grande tomaba su tiza y empezaba la clase. Siempre alegre y nosotros con nuestra Ficha Blanca también.

Ya no interesaba si se hablaba de enlaces covalentes o tablas periódicas. La mañana ahora es distinta, sonaba distinta y se sentía distinta.







lunes, 8 de septiembre de 2014

Una semana de Corredor Azul

Aún vivimos en el caos y en las peores condiciones de transporte. La situación está cambiando, pero eso no es nada sencillo. Éramos felices -aunque mucho lo son aún- por pagar "una china". Lo somos también al levantar la mano a mitad de la vereda saliendo de casa o en el medio de la pista y gritar paren y que una combi asesina te hagan caso, subas y viajes como paquete. A lo mucho les pagábamos una luca y no importaba si nos recortaban la ruta (caso Aviación - Canadá - Canevaro que no culmina su ruta y llega hasta la Arequipa) y todos como borregos nos bajábamos en silencio, muy obedientes, mirando como bicho raro al que reclama y exige se cumpla una ruta.

Si pagábamos S/. 1.20 (Lince-Católica) o S/. 1.50 hasta la UMSM en la asquerosa 505 nadie dice nada. Ni pio. Felices viajan todos, con el sobaco del cobrador y su profundo aroma, su mugrosa cabellera con ceborrea que no se la ha lavado hace dos días y que al decirte: "Pasaje, pasaje", tienes que aspirar semejante perfume. Nos hemos acostumbrados a todos los olores: el de axila picante o como decía mi querido hermano Bruno de Olazábal de "axilas Karinto" el olor más representativo de estas unidades; hay también el de la boca sin lavarse los dientes, con tufo seco y penetrante capaz de provocarte las más profundas arcadas o el incofundible olor a calzoncillo o calzón sin lavar, reusado de la noche anterior con su respectivo aderezo y aroma a bacalao de Noruega. Así viajamos ¿Así nos gusta? Y la gente no pitea, nadie le reclamaba al cobrador o le exige que abra sus ventanas (para los que nos leen del extranajero el limeño promedio detesta que le abran la ventana de un vehículo de transporte público) para ventilar el transporte.

Combi asesina que sobrevive gracias a nuestro apetito chinero
Todos los aromas, todos los colores, todos los sabores. Asientos rotos, con alambres listos para perforar tu pantalón nuevo o tu camisa dominguera con que vas a chambear. Piso asqueroso, con estratos de barro, kerosene o petróleo que han formado una sólida capa que hasta el más ducho arqueólogo no podría descifrar su imbrincado proceso de estratificación. Choferes agresivos y cobradores delicuentes responsables de muchos, pero mucho accidentes de tránsito y el dócil y sumiso pasajero, que viaja calladito nomás, sentadito cuando puede, dobladito en otras, con la boquita cerrada y bien servido. Gracias amigos transportistas.

Las custer son lo mismo, pero en versión ampliada. No voy a hablar de las tarifas de acuerdo a la cara del pasajero o nivel de respuesta del mismo. Si eres tranquilo y no reclamas, le pagas su S/. 1.50, sino guerreas tu luca o tu china, en un sistema de tarifas variable, de acuerdo al flujo de pasajeros o el ánimo del cobrador.

Y a que viene todo esto que ya todos lo conocen y viven a diario. Es que ayer ha culminado una semana de la implementación del Corredor Azul y ha sucedido de todo: desde colas creadas para saturar la demanda, con alucinates marchas y bloqueos de calles, reclamos desenfrenados en colas con medios de prensa y programas periodísticos que no paran de cuestionar la reforma, llegando incluso algunos hasta alucinante deseo de retornar al mundo de las combis y custer.

No comprendemos aún que estamos en un PROCESO, repito PROCESO y quien asuma la alcaldía en el 2015 tiene que implementar este PROCESO. Ese es el reto. Qué tiene errores, claro que los tiene. Si no haces nada no vas a tener errores. Ahora se comprende porque este tema nunca quizo ser atendido por la gestión municipal anterior, a pesar que viene de una idea que se fue perfilando desde fines de los ochentas. Cada año que pasaba se ponía más crítico el tema y no era rentable políticamente, peor aún si como alcalde tenía aspiraciones presidenciales. Mejor no me meto en problemas y lo dejo ahí. Mejor no hablo de eso. Mejor soy mudo, sordo y ciego..

Este PROCESO va a culminar en un sistema de transporte digno. Yo hace más de diez años vengo peleando diariamente con choferes, han sido años insoportables de martirio ante tanta salvajada. Ahora que se implementa un solo corredor hay un cacareo generalizado de padre y señor mío. Lo mismo debieron ponerse bravo con las combis y custer, enfrentarlas, llamar a un guardia cuando no se cumplen los paraderos, cuando abusan de los estudiantes y universitarios. Pero si uno lo hace, te mandan callar ¿Quiénes? ¿El chofer o el cobrador? Noooo!!! Los pasajeros, los mismos usarios te dicen que te calles, que no reclames, que no hagas bulla, que no fastidies que quieren llegar a su destino y están apurados. Eso lo hemos vivido muchos limeños, tal vez seamos pocos los que hemos reclamado a lo largo de estos últimos veinte años, pero felizmente esto está cambiando.


Un nuevo modelo de transporte urbano empeiza a tomar forma en la ciudad
¿Saben cuál es el problema real? Es electoral. Ya lo escuche en las colas del Corredor Azul y en una Custer con ruta recortada que ya no ingresa a la avenida Arequipa. Que como lo hace la alcaldesa Susana Villarán "la vaga", "la tía regia", "la caviar" eso no sirve. No sirve y punto. A eso hemos llegado. A negarlo todo. 

Ha transcurrido una semana y la situación se pone más crítica, tal vez electoralmente esto no sea rentable para Susana Villarán y en quince días no llegue a realizar los ajustes necesarios en esta marcha blanca y sea sepultada con una desaprobación en la preferencia del elector (a pesar que viene subiendo) o tal vez sea todo lo contrario y ocurra el milagro que el limeño empieza a comprender el sentido e intención de este PROCESO.

Sin embargo la reforma del transporte, sigue su marcha inexorable, a pesar de las pifias, a pesar de los abucheos, a pesar del deseo de muchos limeños que aspiramos a un transporte digno.


Qué tengan muy buena semana...

lunes, 1 de septiembre de 2014

Corredor Azul, día uno

Primer día del Corredor Azul de forma oficial, disfrute de su viaje gratis. No se paga pasaje en esta Marcha Blanca para probar y afinar el sistema durante el mes de setiembre.

La mañana fue caótica. Las colas hablaron por sí solas y un grupo de desadaptados transportistas de la empresa Agrupación de Transporte en Camionteas SA (ATC) que tiene cuatro rutas en Lima y un record de ocupar el tercer lugar en papeletas (1546 papeletas acumulando un monto de S/. 2'559,020 a enero del 2014) después de Orión y la triste célebre Translima se dieron el lujo de reclamar en el Rímac su derecho a las ruta (son transportistas de Custer que ahora la emprea les ha dicho que ya fue, que no hay ruta) y terminaron apedreando el parabrisas de un bus azul.

Trasportistas de ATC protestan en el Rímac (Fuente E Comercio)

Hoy el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo dispuso que los empleadores den una tolerancia de dos horas para el ingreso de los trabajadores. La mañana estuvo movida. Pero poco a poco la cosa fue tomando su nivel y a eso de las 11:00 am subí a una unidad desde Risso hasta Aramburú.

El ambiente era tenso. Es complicado para el limeño ubicarse en un paradero. No tiene ni la menor idea de como funciona eso. Esto no es el Metropolitano a pesar de responder a su modelo. La gente buscaba el paradero a pesar que siempre existieron y nunca se respetaron. No en vano, el cartel de paradero estaba allí, a pesar que siempre estuvo invisible para custer, combis y nosotros los usuarios.

Al llegar pregunté quién era el último. Me quedaron mirando. El último de la fila pregunté y una señora me dijo yo, me acomodé detrás de ella y un grupo de seis personas que hacían una pelotera esperando subir dijeron con tono de ingenuidad y cachita:"Hay que hacer cola entonces". Sus rostros cambiaron mientras hacían cola. Como si hacer las cosas en orden fuese algo tedioso, pesado, incómodo y que no generara ningún beneficio.




Y allí empezó la segunda parte. La preguntas obvias. Parecía que me encontraba con personas que nunca hubieran viajado por la avenida Arequipa, me preguntaban si este carro llevaba a Aramburú o si iba a Angamos. Debe comprender que la desinformación es un hecho real, pero era evidente, con las noticias en la tele y la radio, las gigantografías colgadas, el panel informativo, la hojita que te repartían y el orientador que el mensaje era claro: esto se detiene en los paraderos existentes de toda la vida, que no los hayamos usado nunca, eso es otra cosa.

Y a experimentar se ha dicho. Llegó el bus. Ingresé y aquí empieza la tercera parte. Una señora que deseaba bajar por la puerta delantera intenta irrumpir violentamente para bajar por la puerta de subida, el chofer la invita cortesmente a salir por la puerta detrás. Nosotros que subimos la conminamos a que de media vuelta, mientras que la orientadora se desgañita a gritos a la usanza de los pestíferos cobradores y jaladores: "La puerta de bajada es por atrás". No hay nada que hacer, hemos heredado una forma de comunicarnos única en el mundo. La señora ante la presión de quienes subimos empezó avanzar hacia la puerta posterior, maldecía los buses y esta brillante y azul idea. La gente mutis, no decía nada. Es que el limeño promedio poco habla o nunca reclama cuando quiere que un bus avance. Mutis. Finalmente bajó. Todos nos miramos, nadie dijo nada de nada. Solo un señor de setenta años con sombrerito de media ala sentenció: "el problema del transporte es la gente".

Avanzamos con rapidez, la tensión afuera era mucha, la gente estaba mírame y no me toques. Y en algunos lugares habían colas y en otros estaban bajo el orden del propio desorden. Empecé a avanzar lentamente para bajarme en Aramburú. Esperé que se detenga el bus. Se detuvo, pero faltaban escasos cuatro metros para llegar al paradero, en eso, otro síndrome afloró. La idea es muy sencilla: si un sujeto golpea el techo o la puerta de la custer u ómnibus, la puerta se abre automáticamente. Y no fue así. No iba a ser así. Un señor de unos cuarenta años, con terno, como dirían nuestra abuelas "bien decente" empezó a meterle golpe al techo mismo Bruce Lee y a pedir que abrán la puerta. Así, a la mala, con prepotencia y sin el menor respeto. Lo miré y le dije: "Al llegar al paradero se abre la puerta". Me miró, se hizo el  loco, como que con él no era y por fin llegamos. Al detenerse el ómnibus se abrió la puerta y señor decente bajo maldiciendo a la alcaldesa, su señora madre, al sistema de transporte y poco faltaba para reclamar le devuelvan sus combis mugrientas.

Lo que se viene es un largo de proceso de adaptración. Será un mes de aprendizaje. De mucho aprendizaje. La ventaja es que no costará un sol. Mientras tanto, las viejas couster y ómnibus (por la Arequipa ya no circulaban combis) saldrán de su ruta o se reestructuran las mismas hasta que les llegue su turno y se vayan por fin.

La ciudad necesita mejorar su transporte, pero ante todo, necesita que seamos tolerantes con los cambios, colaboremos con este proceso y entendamos que este proceso, a pesar de sus limitaciones, no puede ser comparado con la forma como viajábamos diaramente en nuestra ciudad. 

jueves, 17 de abril de 2014

Adios Cheo

"Qué más perfume que la lágrima sentida
que identifica el sufrimiento de la gente
porque las flores ya mañana se marchitan
y el cementerio es un olvido indiferente".
Tite Curet Alonso

Carátula del disco "Estampas"
Su figura monumental en el escenario de aquellas noches invernales en la Feria del Hogar allá por los ochentas serán inolvidables. Escucho la noticia de su trágica partida y más se aceleran los recuerdos de sus soneos, de ese mano a mano luego que Rubén Blades concluyera con su concierto y apareció sorpresivamente a sonear "Tiburón". La memoria se activa y veo a su esposa Cocó que lo acompañaba en sus conciertos bailando con Luis Delgado Aparicio. Allí están los videos de sus permanente visitas al Callao y al Perú, país que lo recibía con  los brazos abiertos.

La voz del pueblo, del sentimiento, de ese "familia" y su "se soltaron los caballos" se fue, ahora está gozando dicen en ese lugar donde están todos los soneros, gozando en el cielo. Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas y aquella celebración cumpliendo su sueño de tocar en Cuba queda para la posteridad, celebrando su aniversario al lado de César Portillo de la Luz, cantando "Contigo en la distancia".

Adiós Cheo,tu voz seguirá sonando en todos los barrios. Descanse en paz, el único negro que suda miel por los poros.