lunes, junio 29, 2009

Un domingo con Jacko

La tarde de hoy jueves la pasé escuchando a Michael Jackson. Me aburren los especiales que con rimbombancia y gran interés mercantil llevan adelante la emisoras. Al igual que con la muerte de Lennon, allá por el mes de diciembre de 1980 (al día siguiente de su deceso y sin conocer lo sucedido) empecé muy temprano esa mañana del 9 de diciembre mi cachuelo de repartir regalos navideños a los clientes de una empresa distribuidora de autos. Durante todo ese día escuché un cassette de Sir Jhon Winston Lennon, mientras hacía oído sordo a los "homenajes" que las emisoras emitían repetiendo hasta el aburrimiento "Women" del LP "Double Fantasy".

Lo mismo ocurrió hoy domingo luego de cuatro días de su desaparición física. Si bien es cierto mis gustos musicales son muy cercanos a la música cubana. La música del Rey del Pop corresponde a una etapa de mi vida escolar. "Jacko" es un genio del pop y esos animales raros son dignos de admiración. Por lo que representan para la cultura popular, por sus excentricidades y la manera de vivir o dejar de existir.

Mi hermano Koky Vega me envió un enlace que transcribo. Es conmovedor y nos permite acercarnos a este genio. Pero en mis oídos todavía suenan las palabras de mi hijo de ocho años que por teléfono me contaba que Michael Jackson había muerto y sentenciaba: "Papá, él ha muerto por querer ser blanco".


Una multitud reunida frente al teatro Apolo, en el barrio neoyorquino de Harlem, corea canciones de Michael Jackson al son de un radiocasete.

El bautismo de Jacko
Un mito de la música popular

Por Elvira Lindo del Diario El País de España

Caminaba a media tarde por Midtown Manhattan y el nombre de Michael Jackson llegó varias veces a mis oídos. Al rato, un amigo me dijo que acababa de escuchar en las calles del Soho que Jackson había muerto. Pero, ¿quién podía creérselo? Hacía tantos años que la presencia pública del cantante se había deslizado hacia una patológica excentricidad que morirse era, en su caso, una fatalidad que le puede ocurrir a cualquier individuo corriente.

Nueva York no es Los Ángeles, aquí los ricos son, sin duda, tan locos como los de la Costa Oeste pero más discretos. Dentro de la particular sociología neoyorquina que, con los años, una cree captar, la extravagancia de Jackson, tan refractaria al contacto con otros seres humanos, poco tenía que ver con los extravagantes neoyorquinos que, millonarios o no, se mezclan con cualquiera en cualquier esquina. Pero la muerte hace brillar la esencia y, al margen de que a Jackson se le considerara el loco de atar que agitaba bebés por la ventana, se sometía a operaciones quirúrgicas que desfiguraban su rostro y vivía en un parque de atracciones, hay algo que cualquier estadounidense respeta, sea del Medio Oeste, de California o de esta ciudad única que es Nueva York: el ritmo. El ritmo es un don al que se rinde el músico, el presidente y el hombre de la calle. América es el ritmo. Y Jackson estaba sobrado de él. Así que cuando finalmente se confirmó que el más pequeño de los Jackson Five había muerto de un paro cardíaco, decenas de espontáneos se arremolinaron bajo las pantallas gigantes de Times Square en las que se proyectaban imágenes de sus videoclips más memorables; otros ciudadanos, dispuestos a hacerle un duelo más profundo, hicieron cola a las puertas del teatro Apolo, en el corazón de Harlem, para que quedara constancia de que uno de los suyos había muerto.

La muerte pone las cosas en su sitio: Michael Jackson era negro. A pesar de la renuncia pública a su nariz africana y de sus esfuerzos por aclararse la piel (no he llegado a saber nunca si se trataba de una enfermedad o una manía), Jackson era negro. Y los negros hacen suyos a sus muertos. Harlem le rindió un homenaje en el teatro donde se convirtieron en celebridades los negros del jazz en los tiempos en los que se les tenía prohibido tocar o cantar en lugares de blancos. De ahí que esa despedida popular en el templo de la música negra tuviera un carácter más de recibimiento que de adiós definitivo. A la hora de recapitular sus fallos y sus aciertos lo que queda es la música y la música aquí es sagrada.

Jackson era negro. Segregar la música por razas es injusto e inapropiado pero no se trata de razas, hay que explicarlo, sino de cultura, de cultura negra, y ésa es la que mamó el pequeño de los Jackson Five. Tienen razón los que dicen que antes hubo otros, que Jackson fue más mediático pero que no se puede obviar a James Brown; tiene razón Diego A. Manrique al afirmar que fue el gran aglutinador de las distintas corrientes del pop. Pero eso no le resta mérito. Su capacidad de conectar con el ritmo interior del pueblo, su habilidad para hacer bailar a la gente, para inventarse una coreografía que está ya interiorizada por todos los ciudadanos americanos (y del mundo), su maestría en hacer música popular, esa música que tiene la cualidad de metérsete dentro, como si te la tragaras, es indudable.

Ayer Harlem le perdonó su wonderland, su nariz operada, su ridículo pelo alisado, la falta de empatía que tenía con el público que le había alzado. Le perdonó sus bobadas de rico desequilibrado, caprichoso, tan alejado de su origen humilde, tan distinto de esa otra estrella memorable que es Stevie Wonder. Ayer el Apollo, que tiene algo más de templo que de teatro, celebró un bautizo más que un entierro. Bautizaban a Jacko, ese chico tanto tiempo perdido en el universo de las celebridades desequilibradas.

Jacko, que, irónicamente, rima con Wacko, el insulto más apropiado para él y el más ofensivo: loco de atar.


domingo, junio 28, 2009

Crazy Combi

Acabo de jugar “Crazy Combi” un juego en Facebook que hoy domingo 28 de junio debe estar bordeando al jugador 100,000. Según la empresa Invertarte se calcula que hay alrededor de 850,000 usuarios Facebook peruanos. De ser así en un poco más de tres días de aparición del juego se estaría alcanzando a más del 10% de la “población peruana en Facebook”.



Probé el juego que según tengo referencias ha participado en este proyecto Santos Ramón. Un grande de las tecnologías en el ámbito local, quien desde muy joven ya hacía travesuras en la red.

El juego tiene un gran potencial. Me imagino que están trabajando duro para darle mayor complejidad a la ruta. Ahí lanzo algunas ideas:

1) Baches (o típicos cráteres lunares limeños, esos donde puedes acampar adentro con todos tus patas).
2) Irresponsable peatón cruzando la pista (imagino que si lo arrolla se acaba el juego con la consiguiente responsabilidad penal de irresponsable chofer) que acaba cómo alfombra en la pista.
3) La música puede cambiar de estación (haciendo es ruidito de las interferencias) y matizarnos con otros temas éxitos (¿se animará algún chichero o chicherito a ceder sus derechos?). Aquí también se puede contar con el auspicio de alguna radio.
4) Bloqueo de pista por construcción, cableado, alcantarillado o mejoras del señor alcalde candidato presidencial (¿Y como funcionaría si aparece una manifestación y tiene cambiar de ruta? ¿conectamos el juego al Google Map de Lima?).
5) Competencia entre dos combis por la ruta.
6) Detenerse en un paradero para recoger datos de datero. Aquí podría darse un puntaje parcial o bonus de acuerdo a algunas referencias en relación a la ruta.
7) Cobrador que saca la cabeza y establece diálogo aleatorio con combi o potenciales pasajeros (esto es para meter chongo)
8) Paisaje limeño,con sus esquinas, publicidad callejera, paneles, vendedores ambulantes y modernidad propia de las grandes capitales del mundo.
9) Pasajero que pueda subir. El puntaje también considera cantidad de pasajero que pueden subir. Meter una cantidad de gente da puntaje aparte de la velocidad y obstáculos.
10) Sticker en la parte posterior (de radio, del Cusqueño, del nombre de la hijita del chofer o del Señor de Murruhuay.
11) Tombita bien despachada se acerca a poner multa (incorruptible) ¿se pierde puntos?
12) Tombo se acerca a poner multa (corruptible). ¿se pierde puntos?
13) Crear un avatar, para el piloto y para tu causa el cobrador (pensaba también que puede configurarse la música para la ruta, el color de la combi y ruta).

Bueno estas son algunas ideas. Si eres usuario de Facebook búscalo y si te han invitado no lo rechaces.

La seguimos...

Leer más sobre "La fiebre Crazy Combi en Facebook"

sábado, abril 18, 2009

KISS en Lima, octubre de 1980


“No se preocupen del vestuario, yo tengo lo que necesitan”. Con estas palabras se ponía fin a una bizantina discusión sobre cómo diseñar el vestuario del grupo Kiss. Internet no existía, así que era imposible poder bajarse fotos para copiar los vestuarios. Nos bastaban algunas pequeñas fotografías extraídas de una revista para ir reconstruyédolo.

El ropero era grande, de ese cedro que los hace inmortales y nos recuerdan a las viejas casonas limeñas que al abrir la puerta emana el clásico olor a naftalina. Nosotros no teníamos conciencia de lo que pretendía hacer la señora, sin embargo con el respeto que se merece la madre de nuestro compañero de trabajo escuchamos atentamente sus puntos de vista. “Esto les va a servir, tiene más de veinte años”. Los adolescentes se miraron sorprendidos y le dijeron que cómo iba a cortar sus vestidos. La señora sonrió y les dijo: “Ya no los uso, además ustedes necesitan tener el mejor vestuario ¿o acaso no son el grupo...? ¿Cómo se llama?”, y al unísono los chibolos corearon ¡Kiss!


Juani tenía una obsesión por las botas. Eran dos grandes bloques y semejantes zapatos no había en el mercado. Adherirle a una suela un ladrillo king kong no era buena opción, usar madera o teknopor podía ser. Sin embargo, el ingenio y largas horas de trabajo hizo posible adaptar una bota recuperada del baúl de la abuela.

Se inició el ritual del centímetro y los cálculos de la costurera. Una vez que se tomaron las medidas al Chino, Pinocho y Atletita de lo que sería el tiro, canesú, panqueques, talle y todo lo necesario para implementar la parafernalia rockera el grupo se fue a ensayar al fondo de la casa de la señora. El cassette se repetía una y otra vez, buscando sincronizar el golpe de batería y el punteo del bajo. Era burdo y aún torpe la fonomímica, pero tenía la certeza que este cuarteto iba a poder lograr hacer que el número final del Pregón quede redondo.

Lugo de casi una semana de intenso trabajo quedó listo el vestuario. Si bien es cierto no predominaba el negro, se empleó un celeste con mostacillas con algo de verde y fucsia. No desentonaban, además ya se había planificado que en un momento de la presentación, la grabación de “I was made for loving you” sería reemplazada por el “Agua del clavelito” de Cuco Valoy. Y allí empezaría el fin de fiesta del Pregón. Los rockeros al inicio no les agradó la idea, pero cómo era un pregón y todo era chongo la aceptaron al final.


Los ensayos cada vez fueron tomando más forma, cómo todos los ensayos del Pregón, donde cada encuentro era una nueva improvisación (sino pregúnteles a los cubanos). A la producción ya casi ni le interesaba que estaban haciendo. Sabía que ese número salía con todo por las ganas y el entusiasmo en los ensayos. Cada vez se improvisaba más y se agregaban nuevos elementos con el afán de hacer más realista, barroca y burlesca la presentación. Hasta que llegó la prueba del vestuario y los zapatos con plataforma que fueron acondicionados, los accesorios y el vestuario quedaron relucientes. Todo estaba listo para la primera presentación de Kiss. Era octubre de 1980 y nadie en su sano juicio se imaginaria que veintinueve años más tarde los podría ver en vivo en el coloso de José Díaz acompañado de sus hijos.

domingo, enero 11, 2009

La comedia Joaquín

Y por fin tiene un blog Joaquín. Un videoblog para ser más exactos, pues la idea es que cada capítulo de "La comedia de Joaquín" sea presentada en el blog.

Este es un reto, pues el mismo Joaquín ha hecho incapié que ahora tendremos que trabajar para hacer más videos. La idea es que no vea esto como un trabajo, sino como un divertimento.

Imagínense si desea lllevar a la pantalla "La comedia Contreras", el despliegue de actores y extras que eso llevaría, bueno, sin más preámbulos los invito a disfrutar de "La comedia Joaquín". Esperamos sus comentarios.



martes, enero 06, 2009

Un final hediondo

Usualmente no transcribo artículos periodísticos, pero este vale la pena. Ha sido tomado de diario Correo de Lima y escrito por Jaime Bayly.


No me gusta lamer genitales ni que laman los míos. No me gusta si se trata de mujeres o de varones. Me disgusta especialmente lamer genitales de mujeres y en muy raras ocasiones me puede gustar (aunque esto ya no me pasa hace años) que una mujer bese los míos.

No me gusta penetrar orificios de mujeres y varones. No me gusta introducirme en cuevas, cavernas, túneles pedregosos, alcantarillas. No me gusta hundir mi fatigado colgajo en la baja policía de los individuos de este mundo. No encuentro placer alguno. Me da miedo, angustia y eso que ahora llamen estrés. Soy un enemigo de toda forma de penetración y, por extensión, de toda forma de pene que intente penetrarme.

En efecto, no sólo me disgusta introducir mi desdichada verga comatosa en cualquier orificio humano, seco o lubricado, sino que me disgusta todavía más que alguien, por lo general un varón, intente horadar el reducido y estragado agujero que controlan mis esfínteres para evacuar el vientre, una operación que, con cuarenta y cuatro años ya casi cumplidos, me resulta cada vez más ardua, seguramente por la masiva cantidad de psicotrópicos que están destruyendo mi hígado y mi vida en general, aunque paradójicamente dicha destrucción no parece exenta de placer, reflexión y conocimiento cabal de mis propias miserias.

Lo único cierto a estas alturas es que soy un hombre solo, que no me interesa el sexo en ninguna de sus formas y que estoy condenado a vivir a solas el resto de lo que me quede por vivir, que presiento que no será mucho.

Y no porque me parezca glamoroso o sexy morir joven sino porque ya no encuentro sentido alguno a la vida y siento que hice todo lo poco que tenía que hacer. Lo que confirma, sin la menor duda, que soy un mediocre, un pusilánime, pero un mediocre feliz, con la sensación del deber cumplido.

Lo que me obsesiona últimamente es que lo único seguro en los miles de millones de humanos que poblamos el planeta, en los miles de millones que nos han antecedido y perecido en el caos puro que es la frágil existencia humana, es que el ser humano puede ser bruto o inteligente, emprendedor o haragán, simpático u odioso, puede producir una idea ingeniosa o innovadora o ser un perfecto inútil, puede dejar una contribución valiosa a la humanidad o, lo que es bastante más común, ser una insignificancia ridícula y prescindible en el contexto de la historia de la especie humana, un accidente genético que no sirvió de nada ni mejoró en modo alguno la evolución de los mamíferos parlantes que somos; pero, dentro de esa variedad de monos devenidos hombres que somos, una cosa es segura, irrefutablemente segura: lo que siempre produce el ser humano, no importa su cultura, su religión, su lengua, su sexualidad, es mierda, un montón de mierda, toneladas de mierda. El ser humano es, en efecto, y sin excepción conocida, una máquina de producir mierda. No es muy seguro que sepa producir otras cosas de valor o excelencia, pero sí lo es que a lo largo de su existencia va a producir una masiva, importante cantidad de mierda pestilente, kilos, toneladas de heces y estiércol apestoso. Me pregunto cuánta mierda producirá en promedio un ser humano a lo largo de setenta u ochenta años de vida. Me pregunto cuánto pesará toda esa mierda, en cuántos camiones de remolque cabría. Lo poco que he podido investigar es que un occidental caga en promedio 130 gramos de mierda al día y un africano caga 185 gramos diarios. Calculando la población mundial en unas 6 mil 300 millones de personas cagando sin descanso, podríamos calcular a la ligera (con alto temor a equivocarnos) que los seres humanos producimos alrededor de 950 millones de kilos de mierda cada día. Es mucha mierda. Me pregunto si no sería rigurosamente cierto decir que la mayor parte de los humanos que hemos poblado y poblamos este planeta hemos sido consistentes y porfiados productores de mierda y de nada más que nos sobreviva, salvo aquella mierda que se recicla en el mejor de los casos y contamina, en el peor. Cierto es que hay algunos escritores, pintores, músicos (artistas, como les gusta llamarse a sí mismos), pero la mayor parte de ellos han añadido a su miserable caca humana esa otra forma de mierda procesada y de muy dudoso prestigio intelectual (y cuénteseme por favor entre ellos). Pocos son los que, además de mierda, han dejado a la humanidad algo que posea un cierto valor artístico, una belleza indudable que perdure por siglos y nos conmueva y redima de nuestra condición de productores profesionales de mierda.

Lo que me lleva a un par de cuestiones un tanto descorazonadoras. Una, ¿cuánta mierda puede haber producido la humanidad desde que el hombre descargó el primer mojón en cuclillas y sin papel suavizante a mano?

¿Podría medirse toda esa mierda que el mundo ha producido en siglos de guerras, genocidios, barbaries y felonías, que sólo han confirmado que de mierda estamos hechos y pura mierda somos? Y la otra, que creo que la especie humana, siendo como es una fábrica incesante de mierda, y habiéndose multiplicado en proporciones alarmantes desde las cuevas hasta la modernidad superpoblada, lo que desde luego aumenta de modo considerable el volumen de mierda que depositamos discretamente en desagües, silos, albañales, alcantarillas y a veces sobre tierra firme como los perros o los gatos, está condenada a destruirse, no por el calentamiento global o en una guerra nuclear, sino ahogada en su propio mar de mierda. Veo el futuro con pesimismo: habrá tanta gente cagando y tanta mierda en los ríos y los mares y tantos glaciales derretidos y tan poca agua limpia, que no habrá forma de que la especie humana deje de extinguirse y perecer bajo el peso abrumador de las toneladas de mierda que lo envenenarán todo y acabarán con la poca agua limpia que quede y nos infectarán de las peores enfermedades y de las más resistentes bacterias alojadas en las heces humanas. Siglos de homínidos odiándose y entrematándose en nombre de unos dioses asesinos confirman que somos, ante todo, unos cagones, unos grandísimos cagones, y que tal vez habría más justicia en el mundo si todavía gobernasen, a su despótica manera, los dinosaurios y tiranosaurios. Cagones como somos, máquinas de producir caca como somos, será nuestra propia caca la que acabará con la humanidad. Y no habrá Dios ni juicio final ni castigo a los pecadores, que todos cagamos por igual y si Dios existe, seguro que cagará también y a lo mejor hasta con crisis de estreñimiento, viendo el desmadre que ha creado. Lo que habrá es un planeta entero cubierto de mierda, apestado a baño de estadio, y millones de moscas y cucarachas que habrán de sobrevivirnos y a lo mejor crearán formas de gobierno probablemente menos crueles que la democracia capitalista. Sería justo por eso que la mayoría de los avisos de defunción publicados en los diarios del mundo terminasen de esta honesta manera: Ha muerto Fulanito de Tal. Vivió tantos años. Cagó tantos kilos de mierda. Fuera de eso, no hizo nada que valga la pena de mencionarse. Pero la gente, claro, se esconde para cagar, echa aerosoles para disimular el olor hediondo de sus deposiciones esforzadas, procura ocultar lo que es un hecho cierto e irrebatible: que los seres humanos producimos mierda en todos los casos y muy excepcionalmente alguna buena idea.

Jaime Bayly




viernes, enero 02, 2009

Siempre estarás en nuestro recuerdo

Hoy fuimos a visitarte a Campo Fe y después estuvimos en tu casa. La pasamos muy bien, con tus viejos, recordando anécdotas que siempre nos hacen reir aunque las contemos ene veces. Hoy hubieses cumplido 45 años. Hace cinco nos dejaste, con tus cuarenta años encima y una mochila de cosas por hacer. Espero que el álbum con las fotos cuando estábamos en el "hueveo eterno" te haya gustado. Hoy estuviste con nosotros, disfrutando el lonche con ese tamalito verde piurano que tu viejita prepara con tanta dulzura y tomando cafecito y volviendo a contar la anécdota y volviendo a reirnos, porque no nos cansaremos de eso.

Hermano, siempre estarás en nuestro recuerdo!

Los cuatro amigos del teatro, siempre juntos







jueves, enero 01, 2009

primero de enero



balance del blog
entradas del 2006: 17
entradas del 2007: 13
entradas del 2008: 12

¿vengo en descenso? ¿la caída es menor? ¿puedo incrementar el número de entradas?

El martes 15 de enero del año que acaba ser quemado con el muñeco de Magaly Medina, luego de varios días de abandono al blog escribí Empezar a regarlo en ese post manifesté que no le iba a fallar al blog en el 2008. En un frío balance los resultados son que sí el falle. Escribí menos que el 2007. Ahora el tema tampoco es llenar de notas el blog, sino de escribir artículos con coherencia en este espacio que no cómo único hilo conductor me tiene a mi y mi propia existencia.

Este año decidí no hacer ninguna cábala. Las cosas sucederán en la medida que lo causal tome su curso y el azar su sentido. Mi rol es actuar frente a las variables del 2009. Nos hablan de crisis mundial que impactará cual metorito en nuestro economía ahora ya no blindada. Nos unimos este año para agarrarnos toditos de la mano, juntar los dientes, ajustar el asterisco y soportar el impacto. Creo que ahora es cuando mucho más creativos tenemos que ser en un país donde las oportunidades aún están en pie.

Comenzamos el 2009. Ya van más de 14 horas de este nuevo año. Saludos 2009. Espero que el saldo sea mejor del que acabamos de dejar.



miércoles, diciembre 24, 2008

¡Feliz navidad!

Hoy decidimos hacer el saludo navideño familiar en video y que mejor que contar con la ayuda de nuestro querido Balserito. Empleando croma (fondo verde) y fotos de Flickr con la música de José Luis Madueño hicimos este video con mucho cariño. Los ensayos estuvieron a cargo de Marita y su Tita Elsa, la cámara y la edición digital estuvo a mi cargo y el resultado es este videíto.
¡Feliz Navidad!


Saludos de Navidad... from Koke Contreras on Vimeo.